La venganza del señor Pellicer

Entrevista Fernando Acaso y Julián Valcárcel

Foto Señor Pellicer

Foto: Leonor Acaso

Entrevista – Julián Valcárcel y Fernando Acaso

Actores de "La venganza del señor Pellicer"

Hoy tenemos con nosotros a Fernando Acaso y a Julián Valcárcel, actores en obra de Teatro, la Venganza del Señor Pellicer.
Fernando Acaso interpreta a Juan Crespillo un asesino a sueldo que acude a la ciudad a realizar un "trabajo" encargado por el Señor Pellicer, interpretado por Juan Valcárcel.



TdL: Fernando, Julián, antes de nada daros la enhorabuena por la gran acogida que ha tenido entre el público del Teatro de Las Letras la obra "la venganza del señor Pellicer". Ya son dos meses de éxito en taquilla consecutivos.

Fernando: Pues sí, muchas gracias, hombre. Y muchas gracias al público que está viniendo y pasándolo tan bien. Y gracias por apoyarnos en internet y dejar unos comentarios tan bonitos, la verdad. Cuando haces teatro y ves que a la gente le gusta tanto tu trabajo, te sientes la persona más feliz del mundo.

TdL: ¿A qué creeis que es debido este éxito, amén de a vuestras dotes de interpretación?

Fernando: Creo que el texto es estupendo. La historia es muy divertida. Arrancamos con un despiadado asesino, pero los personajes son muy reconocibles e identificables. Habla de situaciones muy cotidianas y la gente se identifica con eso. Yo creo que si te sientas a ver una función y los personajes te recuerdan situaciones que has visto en personas cercanas o que incluso te han podido pasar a ti, esto te hace implicarte más como espectador y empatizar con lo que estás viendo.

Julián: Resulta evidente que al texto y a la dirección de Martín G. Ramis. Se trata de un texto aparentemente sencillo que, como casi todos los de Martín acaba por desvelar una finura muy suya a la hora de construir personajes y dotarlos de vida.

 

Enlace a la página de La venganza

TdL: Hemos podido leer varias críticas de la Obra y la verdad es que todas coinciden en vuestro gran trabajo actoral. Me gustaría preguntaros cuánto de vosotros hay en estos dos personajes y por la contra, dónde os separais radicalmente.

Fernando: Bueno, en mi caso no tengo absolutamente nada que ver con mi personaje. En ninguno de sus planteamientos ni formas de vida. Pero he de reconocer que me gusta meterme en su piel porque me divierte mucho que sea tan antagónico (risas...). 
Julián: Yo compartí poco con mi personaje. De hecho para recrearlo he tenido que recurrir a experiencias de otros. Sin embargo, como en todos los perdedores, resulta inevitable reconocerse algunas veces.

TdL: Fernando, en tu impresinante "monólogo" del principio de la obra, sostienes la obra con apenas dos elementos. Vemos tres cambios de registro de J. Crespillo dependiendo de sus interlocutores al otro lado del teléfono.
¿Hay algún momento en esta macroescena donde cambiar de registro te suponga un especial esfuerzo?

Fernando: Pues ha sido un esfuerzo bastante grande TODO en general. Desde memorizar toda esa primera parte de monólogo hasta ir entrando en los distintos estados emocionales del personaje. Ha sido un viaje muy intenso pero a la vez muy divertido. Cuando empecé a estudiar pensaba: ¿Me acordaré de todo?. Jajajaja. Pero mira, al final, de tanto repetir…

TdL: Julián, tu personaje Pellicer es totalmente opuesto en valores y vida a Juan Crespillo (el asesino). ¿Dónde reside la fuerza de Pellicer que al final acaba sosteniendo a Juan?

Julián: En su creencia de que en todo hombre -incluso en el peor- hay algo de bueno que merece redención. Pellicer cree que hablando se entiende la gente. Aunque la vida se haya encargado de demostrarle lo contrario y en momento de ceguera haya llegado a pensar -¡y planear!- cosas terribles. Es además un hombre que no ha abandonado sus principios por completo porque sabe que si lo hace estará perdido.

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Foto: Leonor Acaso

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Foto: Leonor Acaso

TdL: En la obra surge un interesante modelo de empatía entre Juan y Pellicer, ¿dónde se fragua este giro de la obra?

Fernando: Yo creo que es muy gradual pero también pienso que son dos personajes que en el fondo no son tan distintos. Aunque al principio lo pueda parecer. Juan es muy Pellicer y por eso acaban comprendiéndose mutuamente. 
Julián: Para Pellicer, descubrir que Juan no estuvo nunca en el ejército le abre definitivamente la puerta a creer lo que hasta entonces sólo sospechaba: que Juan es un un igual. Alguien con quien comparte mucho más de lo que nunca pudo pensar.

TdL: La obra tiene muchísimos tintes de humor, ¿cuál es vuestro preferido y porqué?

Fernando: A mi me divierte mucho de mi personaje las diferentes formas de ser según con quién se relaciona, y del personaje de Julián las indecisiones que desesperan al mío, y me encanta la ternura que le impregna.
Julián: Me parecen especialmente entrañables los diálogos sobre la vida amorosa de los dos. Son de un humor muy fino.

TdL: ¿Que moraleja os gustaría resaltar de la obra?

Julián: Yo me atrevo a decir que el autor no pretende moralizar en absoluto. Martín muestra lo absurdo de la vida dejándo a cada cual que saque sus propias conclusiones. Si acaso me parece que lo que su obra pone de manifiesto es que no se puede vivir sin pensar ni creer. Que sea en lo que sea en algo se ha de creer, por algo se ha de luchar.
Fernando: Nada es lo que parece. Y… a ti también te pasa (risas).

TdL: En el Teatro de las Letras casi podéis tocar al público, ¿cómo sentís esa relación tan cercana a la hora de realizar la interpretación?

Julián: Resulta muy agradable sentir al público tan cercano. Ayuda sin duda a concentrarse y trabajar.
Fernando: Es brutal. Cuando vas a primer término sientes hasta sus respiraciones. La magia del teatro elevada a la máxima potencia. Muy recomendable para cualquier actor.

TdL: Muchas gracias Julián y Fernando por esta pequeña entrevista. Nos vemos los viernes en el Teatro y como siempre ... mucha mierda.
Fernando: Gracias a vosotros. Y al público decirle que no se la pierda!!!!
Que estaremos también en Febrero!!!!!!!! - Viva el teatro!!!!!!